Si un portero controla el balón con las manos o los brazos dentro de su área penal durante más de ocho segundos, el árbitro concede un tiro de esquina al rival. No corresponde un penal ni el antiguo tiro libre indirecto por superar el límite de posesión: así lo establece la Regla 12 de IFAB, edición 2026/27.
La cuenta empieza con el control
El árbitro determina cuándo existe control y cuándo comienzan los ocho segundos. Para hacerlo visible, cuenta los últimos cinco con la mano levantada. Esa señal no abre un plazo adicional: forma parte del mismo límite.
La explicación oficial del cambio introducido en 2025/26 aclara qué se considera control. Incluye sujetar la pelota entre las manos, entre una mano y el suelo o el cuerpo, sostenerla en una mano abierta, botarla o lanzarla al aire.
Por eso, dar un bote mientras se busca a un compañero no reinicia el reloj. Tampoco convierte la pelota en una disputa libre: mientras el guardameta mantiene ese control, un adversario no puede desafiarlo por el balón.
¿Desde qué esquina se cobra?
La Regla 17 indica que se utiliza el área de esquina más cercana a la posición del portero cuando fue sancionado. No es una elección libre del equipo atacante.
Después se aplica el procedimiento del córner: balón inmóvil, ejecución con el pie y rivales a por lo menos 9.15 metros del arco de esquina hasta que esté en juego. La pelota no necesita salir del área de esquina; basta con que sea pateada y se mueva claramente.
Soltarla de verdad cambia la situación
IFAB también distingue entre botar el balón y dejarlo en el césped. Si el arquero lo libera dentro del plazo, puede seguir jugándolo con los pies y un rival ya puede disputárselo. Recogerlo otra vez con las manos antes de que lo toque otro jugador genera una infracción diferente: tiro libre indirecto.
No hay tarjeta automática por exceder los ocho segundos. La reiteración de esa infracción sí puede llevar a una amonestación.
Actualizado: 30 de octubre de 2026, 08:33, Ciudad de México.
